Foto de la desembocadura del Ulla Deza

Estas aguas ofrecen descanso, alimento y espectáculo.

Después de saltar por cañones salvajes e inaccesibles, las aguas se amansan aquí, al final de su largo recorrido. La desembocadura de estos dos ríos, el Ulla y el Deza, se tiñe de naturaleza en estado puro: verde, azul y ocre colorean un paisaje perfecto para pasear y descubrir sus rincones.

Animales exigentes con la calidad del agua como salmones, truchas, anguilas o lampreas ascienden sus aguas en busca de un lugar tranquilo para tener a sus hijos o incluso para pasar sus últimos días. Muchas formas de vida burbujean en este escenario espectacular, considerado una Zona de Especial Conservación (ZEC) donde el río, ambicioso, se transforma en mar.